Concluida la auditoría a las elecciones venezolanas, debería
acercase un ciclo de estabilidad. La
oposición, aunque no lo diga públicamente, debe comprender que, simplemente,
perdió.
Es el momento de reflexionar: y ¿si las cosas hubieran sido al revés? ¿Si Henrique Capriles hubiera vencido por un
margen similar al que obtuvo
Maduro? ¿Si las fuerzas chavistas
hubieran impugnado el resultado?
¿Habría reaccionado la prensa de derecha igual? ¿Habría acompañado las denuncias del
chavismo? Y si las masas que apoyaban a
Maduro hubieran salido a las calles y Capriles hubiera sacado la fuerza pública
para reprimirla ¿se habrían rasgado las
mismas vestiduras los corifeos de la contrarrevolución venezolana? ¿Insulza
hubiera perdido el sueño? ¿Estados Unidos hubiera vacilado en reconocer la
victoria de la derecha?
Vamos, que ya somos mayores.